El coste depende de dos variables principales: los honorarios de preparación (consultoría, implementación del SGC, auditoría simulada) y los costes del organismo certificador. Estos últimos se calculan según la
IAF MD 9, que determina la duración de las auditorías en función del número de empleados y de la complejidad de las actividades subcontratadas. Una empresa de 10 personas no tiene el mismo tiempo de auditoría que una de 80. Establecemos una estimación precisa en la definición inicial, una vez conocidos su alcance de actividad y su plantilla.